El primer huracán de la temporada en el Pacífico mexicano, que oficialmente comienza este 1 de junio, ha dejado destrucción y muerte en una de las zonas más pobres del estado de Oaxaca. Luego de su paso por la costa, las intensas precipitaciones han provocado la crecida y el desbordamiento de ríos y deslaves. Fuentes oficiales confirman la muerte de al menos 11 personas, 33 siguen desaparecidas y hay municipios incomunicados.

Las autoridades del estado sureño de Oaxaca en México han concluido que las víctimas fatales y los desaparecidos luego del paso de Agatha, se deben a la crecida de los ríos y a su posterior desbordamiento.

«Son 33 desaparecidos y 11 defunciones (…) básicamente en la zona alta de la costa», señaló el gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat, en una videoconferencia emitida desde el Palacio Nacional.

Agatha, convertido ahora en una baja presión remanente, llegó la tarde del lunes 30 de mayo como huracán categoría 2 en la escala Saffir Simpson (sobre 5) al oeste de Puerto Ángel, México (de unos 2.500 habitantes), a la zona alta de la costa y a la región de la Sierra Sur. Y aunque inicialmente solo dejó daños materiales, sus remanentes han desatado intensas precipitaciones.