El flujo es una alteración no saludable de la secreción y suele tener aspecto más pegajoso, con tonalidad más intensa. «Si el olfato huye del patrón, debe ser signo de infección. El olor fuerte y el ardor son signos de infección vaginal», explica la ginecóloga.

¿Qué puede ser?

Según la ginecóloga, tener cualquier tipo de flujo después del sexo o días después no es normal y puede estar relacionado con la presencia de alguna bacteria, hongos o incluso una enfermedad de transmisión sexual (ETS) aún no diagnosticada.

«No hay flujo saludable. En una relación íntima normal, difícilmente la mujer tendrá secreción por el acto sexual», afirma la profesional. A continuación, se enumeran algunos de los síntomas y las causas de los tipos de flujo más frecuentes en las mujeres:

Flujo amarillento: no es normal tener flujo amarillo, debido a que puede ser señal de alguna infección vaginal como la tricomoniasis, causada por un parásito que se asigna en la vagina o en la uretra y provoca dolores y heridas en la zona.