Las esponjas de cocina son un perfecto caldo de cultivo para bacterias. Científicos en Alemania secuenciaron el ADN de microorganismos hallados en 14 esponjas de cocina y hallaron bacterias como Moraxella osloensis, que puede causar infecciones en personas con un sistema inmunológico débil.

La misma bacteria es responsable del mal olor en la ropa sucia y podría explicar el aroma nada agradable de las esponjas de cocina usadas una y otra vez.

Resistentes

Cuando los investigadores observaron las esponjas con microscopios descubrieron que un centímetro cúbico de esponja puede albergar una densidad de bacterias similar a la que se encuentra en las heces.

Pero hervir las esponjas o ponerlas en el microondas no las desinfecta, de acuerdo con el estudio.

Y las esponjas lavadas regularmente con agua y jabón o detergente tienen un porcentaje mayor de bacterias perjudiciales que las que jamás habían sido limpiadas.

¿Cómo es posible?

Una posible explicación es que las bacterias más perjudiciales son también más resistentes y rápidamente recolonizan las áreas abandonadas por otros microbios más susceptibles a los detergentes.