La cúrcuma es una especia aromática que se usa en la cocina para condimentar diferentes platos, sin embargo, sus propiedades y beneficios para la salud no han pasado desapercibidos para la medicina natural. De color amarillo intenso y con un olor inconfundible, esta especia proviene de la raíz naranja de una planta herbácea perteneciente a la familia de las ‘zingiberáceas’ situadas en la India e Indonesia.

¿POR QUÉ LA CÚRCUMA ES BUENA PARA LA SALUD?

La cúrcuma es un remedio natural muy efectivo para el malestar estomacal. Al tener propiedades antiinflamatorias, previene la acidez y calma el ardor de estómago, así como los trastornos digestivos en general.

TRATA TRASTORNOS HEPÁTICOS
Gracias a la ‘curcumina’, la cúrcuma es un excelente tónico biliar. Incluso, el resto de sus componentes hepatoprotectores sirven como coadyuvantes para eliminar piedras en la vesícula biliar y favorecer el drenaje hepático. Al tener propiedades antiinflamatorias, es recomendable para personas con ictericia, cirrosis hepática y trastornos de vesícula.

AYUDA A TRATAR EL CANCER
Sorprendentemente, el rizoma de esta planta contiene, al menos, diez componentes anticancerígenos, entre los que sobresalen, la curcumina y los betacarotenos. Estos elementos tienen propiedades protectoras ante varios tipos de cáncer, entre los que se encuentran el cáncer de colon, de piel, de mama y el cáncer del duodeno.

Además, ayuda decidida al organismo a resistir los efectos de los medicamentos debilitantes y de tratamientos fuertes como la quimioterapia.